Ir al contenido principal

Entradas

TOMANDO EL FRESCO

Otra ola de calor.No sé porque las llaman olas.Y que pasa con la séptima ola. Recuerdo de veranos en el pueblo de mi abuela,atravesar la plaza era insensato,te derretías y las imagenes eran en colores desvaídos,los hombres seguían con la misma boina que en invierno y se resguardaban en la pequeña sombra del casino,apelotonados buscando la ansiada umbría. Por la noche esperábamos que se hicieran las once para salir a tomar la fresca....Esas noches las vecinas ponían la sillas y los sillones.Ya habían perdido las prisas de la mañana,las anécdotas surgían,me gustaba quedarme dormida encima de mi abuela,cerrando los ojos con fuerza para que no me mandasen a la cama.Formar parte de aquel mundo era lo que yo ansiaba.Me parecían listas,se reían mucho y también había historias que se terminaban en silencio y me quedaba sin llegar al final .Sentía el olor de mi abuela,lo aspiraba y me dormia. Como el roble está latente en el fondo de la bellota, la plenitud de la persona ...
Sólo me aclararé y reconstruiré como lo hice siempre: escribiendo al impulso de la necesidad. No tanto la de mostrar mi mundo a los demás cuanto la de descubrírmelo a mí mismo, para vivir en total plenitud lo que estoy viviendo... J.L. Sampedro

DIARIO

¿Por qué necesitamos viajar al interior de nosotros mismos? He escrito diarios desde muy pequeña,los dejaba olvidados y volvia a ellos.Ahora estoy en el ático,releyendo distintas epocas,escritos con distintas letras.Hace poco hablé con mi hermana y como en una novela negra,le dije:-Quiero que si me pasa algo,rompas todos.Me quedé pensando en las mochilas que dejamos a los demás y he empezado a romper o guardar,como si fuera la mismisima Mary Kondo. Tristezas y lugares variados: -Cuartel de Ausias Marchs,Barcelona en los años 70.Habitaciones con techos altisimos.Mi madre dividia los espacios y siempre consegía darle un aire de hogar. -Torpedo, asi bautizó mi hermana al granero de mi abuela,se acababa de morir mi padre y fuimos al pueblo con mi abuela.R.era una adolescente eternamente enfadada y se busco ese lugar al que puso prohibido el paso,con letras rojas.Yo era la hermana pequeña molestona y sólo como invitada podía acceder. -San Esteban de Gormaz,recuer...
Intemperie...no lleva acento y encima sin él....es una palabra bonita y con un regusto triste. Respiro y controlo mi presente. Atada a lugares ,hábitos ,personas y cosas. Tuve otros decorados, otras respiraciones ,otros suspiros, pero ya no me acuerdo ,solo creo en lo que veo porque forma parte de mí . Su cuerpo se funde con el mío Y sé si sus riñones tienen frío. Si su espalda grita Si sus piernas tiemblan Si habla alto Si tiene ansiedad Si esta contento Si siente deseo Si necesita caricias Si, sólo es jugar Si, anhela distancia Si quiere otras manos Pero:¿ Dónde estamos, cuándo estamos dormidos? Siempre me preparas el desayuno y silbas. Mientras yo aún a esas horas ,no poseo el don de la palabra ,ves esa expresión ceñuda ,que nadie ve, fronteriza entre la vigilia y el sueño. Mi cuerpo desperezándose ,el cabello de punta, los ojos velados y obstinados ;.y los pensamientos sombríos. Pero: ¿Dónde estamos cuando estamos dormidos? Ayer M. estuvo hasta tarde tecleando, los dedos se...

SUEÑOS I

Los sueños anunciaban el porvenir. Atenas a media tarde,un Platón de mediana edad con una voz cadenciosa habla y sus discípulos se embeben las palabras,quizás el joven Aristoteles muestra ganas de hablar con la inquietud en las extremidades,como cuando quieres decir algo y no te atreves.Le vienen a la cabeza sus observaciones de la naturaleza,los movimientos de los ojos de los animales antes de iniciar una respiración profunda.Platón sigue hablando de la interpretación onírica. Más tarde Artemidoro de Dalcis profundizaría sobre ello.Mientras Platón ve su cabaña del calabozo,antes que Dionisio le prometiera la escuela de filósofos que llevarían la justicia y la democracia y Siracusa sería un modelo,pero el sueño le hace permanecer inquieto,no hacer caso a las alertas. Es Cicerón el que habla con Lucrecio: Tienen que ver con la vida despierta. El material onírico es raro,a veces aparecen datos que creíamos que no sabíamos.Parece que las impresiones de la vida desp...

MÁS DE PARACELSO

  En esta pandemia cuando estábamos con una sensación de miedo y de vulnerabilidad. Pusimos toda la atención en los médicos, en la sanidad, nuestra esperanza giraba en las batas blancas. El miedo nos hacia escuchar las noticias Y se dieron pasos tan importantes como el de desarrollo de las vacunas en un tiempo récord. Y aún así nos dijeron lo que hacer, nos frotábamos y lavábamos las manos como si no hubiese mañana, nos ponemos las mascarillas descubriendo que tenemos menos catarros, que la alergia se atenúa un poco, que podemos hacer muecas o cantar bajito sin que los demás lo perciban, la ansiedad nos hace ir al frigorífico, tenemos tantos artilugios informáticos ,que leemos, visitamos museos, hacemos gimnasia, nos conectamos a todas horas, hacemos compras, interaccionamos más que nunca ,etc. Y aún así como dice una amiga mia:”Está pandemia está durando tanto tiempo que se me hace bola” Nuestros antepasados que vivieron otras pandemias no tuvieron esa suerte. Miles y ...
  Las preocupaciones nos desequilibran nos enferman y nos matan. ¿Por  qué seguimos preocupándonos?. Parece ser que no sabemos coger otra carretera y seguimos por la misma aún sabiendo que nos lleva al mismo sitio de siempre.Perdemos energía y nos quedamos agotados.  ¿Cómo se hace eso de dejar al lado  las pensamientos inútiles?.   Darnos cuenta de que casi nunca estamos presentes, es lo que siempre hemos leído:la mente por un lado y el cuerpo por el otro.Pero,eso nos genera desgaste y sufrimiento .Recuerdo una lectura en primaria que nos leían las monjas y que tardo en tener sentido para mi."santa Teresa les hablaba al fregar a los cacharros". De niña nos salia la risa tonta y aún tarde muchos años en entenderlo... Es conocida la frase de Teresa de Jesús: “también entre los pucheros anda el Señor” ( Fundaciones  5,8). Toda su atención se concentraba en ello momento a momento, a semejanza de la aguja que marca las horas y que, cada minuto responde ...