Una de las preguntas que siempre hago en las primeras sesiones es que recuerdan del terapeuta anterior y siempre me ha sorprendido la importancia de sentirse escuchados como algo que sana y da voz a la propia historia. Parar y así aprender a escuchar sin más, controlando nuestras intervenciones y conectando con nuestros sentimientos. También ayuda no solo ponernos en el lugar del otro-a, sino tratar de experimentar y dejarse llevar. Una atención total nos va a permitir comprender y lidiar con nuestras emociones y esto es sanativo para la persona que tenemos enfrente. La comunicación no verbal, nos lleva adoptar gestos del otro-a y así se sentirá más cerca.
Es un lujo contar con un cuarto propio. Mi deseo es que sea un lugar de encuentro, que sirva para pararme ,descansar, reflexionar ,compartir lecturas, sueños, fantasías, escribir con más disciplina y aprender cosas nuevas.