Es un lujo contar con un cuarto propio. Mi deseo es que sea un lugar de encuentro, que sirva para pararme ,descansar, reflexionar ,compartir lecturas, sueños, fantasías, escribir con más disciplina y aprender cosas nuevas.

jueves, 11 de mayo de 2017

AMOR Y TERAPIA





En los años 80 una psicóloga norteamericana, Dorothy Tennov, creó el término: “limeranza” o “limerancia”  para designar el sentimiento de enamoramiento unido a desesperación,intrusiones mentales y a un alto grado de obsesión. 


 Sigo teniendo una creencia arraigada que supongo que es prestada y tiene que ver con el enamoramiento. Este no dura y es efímero. Tampoco se puede morir antes de que estemos preparados para decirle adiós. Es un duelo que requiere su tiempo pero la fecha de caducidad existe.

 En el grupo iban expresando sus sentimientos les ponían nombre.    Lucia hablaba de su desilusión y de la última promesa no cumplida.
-Si piensa que lo voy a creer, lo tiene claro .Las miradas eran escépticas lo habían oído tantas veces. Concha le pregunto.
 -¿ Cómo era tu vida antes?
Y todos se daban cuenta que ella misma percibía que nada era importante. Y ese antes aparecía desdibujado y sin color.
- ¿Qué hacías cuando no lo conocías?
¿Cómo fue tu última relación?
¿Qué paso con ese amor?
Se descuidan todas las relaciones, lo que era importante deja de serlo, sé hacen las cosas en un como si y solo con una parte muy pequeñita del cerebro. Es como si pusiera ocupado y se funcionará con el piloto automático. Todo lo que se siente en esa noria emocional hacen que te olvides de ser tu. Y que te diluyas.

 Gerardo es un médico de mediana edad su voz es baja y articula muy despacio: -lo importante es la experiencia más que la persona amada. Apunto sus palabras y vuelvo a mi frase preferida. Y como no, es de Nietzshe: “uno ama su propio deseo más que a la persona deseada”.
 María levanta el brazo: - yo siempre estoy pensando en él, me imagino su cara, escucho su voz ,veo lo que vamos hacer .Y cuando termina esa cita deseada repaso como una posesa todos los detalles. Y vuelvo a empezar.
 - Ahora cuando te oigo, me parece que yo hace años sentía lo mismo y de pronto un día sin más ya no fue importante. Ya no sentía inquietud, ni ansiedad.
- Reconozco lo que dices .Un día habían pasado meses o años, quede con R. pensaba que lo debía hacer, que ya estaba madura para eso. Y sabes lo bueno del asunto, a la media hora me encontré haciendo las mismas idioteces. Y pensé esto es como el alcohólico que recae, empecé con sorbitos y necesite enseguida empinar el codo. Es como si fuese una obsesión.
- Ya..., pero seguro que la obsesión nos sirve para algo. Si no existiese como sería mi vida. ¿Qué estoy tratando de no ver? A estas palabras siguió un silencio lleno de interrogantes. Se escuchaban las respiraciones y de alguna forma sentí que estábamos llegando a algo. No es acaso la esencia del amor el crecimiento propio y del otro.