Tuvo Sigmund Freud el mérito de describir el duelo como un trabajo de elaboración de los afectos dolorosos que siguen a la pérdida de un objeto amado. Sigo leyendo:” una mujer en la ventana”. Ya me lo dicen todos: - Es muy triste y no es muy buena idea. Empiezo el primer día de recuperación. ¿Existe está palabra?, no lo sé, pero he decidido intentarlo. Ya tengo organizadas las carpetas: casa, coche, seguros, préstamo ,etc. Son de distintos colores como dijo mi hijo. Sonrío cuando pienso como le enseñe atarse las cordoneras siempre fue de gestos precipitados y patosos, pero entre los dos confeccionábamos el cuento. “Había un conejito que quería y según lo decíamos el cordón se convertía en lazo”. Ahora ese mismo hijo, me aconseja como puedo hacerme cargo de mis finanzas. Las miró y las letras se entrecruzan, no sé lo que es cada cosa, pero todo se aprende. Levantarme a una hora determinada. Desayunar. Estar activa. Lo acabo de hacer y me felicito:” Lo estás haciendo bien. Lo estás ...
Es un lujo contar con un cuarto propio. Mi deseo es que sea un lugar de encuentro, que sirva para pararme ,descansar, reflexionar ,compartir lecturas, sueños, fantasías, escribir con más disciplina y aprender cosas nuevas.