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APRENDIENDO A DECIRTE ADIÓS

Tuvo Sigmund Freud el mérito de describir el duelo como un trabajo de elaboración de los afectos dolorosos que siguen a la pérdida de un objeto amado. Sigo leyendo:” una mujer en la ventana”. Ya me lo dicen todos: - Es muy triste y no es muy buena idea. Empiezo el primer día de recuperación. ¿Existe está palabra?, no lo sé, pero he decidido intentarlo. Ya tengo organizadas las carpetas: casa, coche, seguros, préstamo ,etc. Son de distintos colores como dijo mi hijo. Sonrío cuando pienso como le enseñe atarse las cordoneras siempre fue de gestos precipitados y patosos, pero entre los dos confeccionábamos el cuento. “Había un conejito que quería y según lo decíamos el cordón se convertía en lazo”. Ahora ese mismo hijo, me aconseja como puedo hacerme cargo de mis finanzas. Las miró y las letras se entrecruzan, no sé lo que es cada cosa, pero todo se aprende. Levantarme a una hora determinada. Desayunar. Estar activa. Lo acabo de hacer y me felicito:” Lo estás haciendo bien. Lo estás haciendo bien”. Siempre necesito oír voces, sea la radio, la música, la tele,etc. Es como si mi vida sin audios y sonidos no pudiera ser. Me pasaba desde pequeña siempre escuchaba las zarzuelas de mi abuelo, los discos de mi madre y los partidos de mi padre y toda la algarabía junta era mi vida. Y para no ser mentirosa mi vida me aterra, porque me doy cuenta de que no sé cómo suena tu voz. Tampoco sueño contigo. Solo sé que me despierto y sé que te has ido y quiero seguir durmiendo. Ya he desayunado lo siguiente es salir a la calle, qué el sol me de en la cara, qué el viento me cosquillee y que las risas o los ceños fruncidos de los transeúntes me lleven a estar en otros momentos y a pensar en otras cosas. Tercera tarea. Los terapeutas lo llaman carta continua y significa que a las siete de la tarde y en tu sillón preferido, me voy a sentar y te voy a escribir. Eso sí, lo que salga y como salga y si no sale nada permaneceré sentada en el mismo sitio y sin poder hacer otra cosa durante diez minutos. La palabra duelo tiene su origen en el latín y significa dolor. Y según unas palabras preciosas que no son mías: “Es la manera que tiene la naturaleza de curar un corazón roto”. Leo en Google que en las ostras cuando la pareja muere, el compañero segrega una sustancia muy similar a las lágrimas. Me río en voz alta por esa manía humana Antropomorfizar a los animales. Y recuerdo como odio la gelatina de las ostras y como a ti te gustaban…

Comentarios

  1. Es triste y doloroso tener que decir adiós sin quererlo....pero es necesario .. la vida tiene que seguir.....un gusto leerte de nuevo.

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