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LO QUE APRENDÍ DE POLLYANNA

  Tenía ocho años y me regalaron para Reyes el libro de Pollyanna de Eleanor  H Porter. En la portada aparecía una niña rubia a la que yo veía preciosa (creo recordar que se describía con pecas y pelo rebelde), pero mis pecas sí que eran una verdadera condena y mi pelo con mi remolino también y lo empecé a leer y quise ser Pollyanna. Lo esencial de la novela era un juego que  consistía en encontrar algo por lo que estar siempre contenta». Tras quedar huérfana, la pequeña Pollyana fue envida a vivir con su amargada tía. Lejos de rendirse, la pequeña no dudó en seguir aplicando día tras día esa filosofía de vida que le infundió su propio padre desde una edad muy temprana. El poder transformar la realidad en juego donde se trata de ver solo las cosas buenas y positivas. Así, un hecho más que curioso sobre el principio de Pollyanna, es que las personas optimistas no suelen recordar lo...

Diario de lo que aprendí en mi terapia

Durante mucho tiempo creía  que los conocimientos me daban la llave para estar bien.Esa lección permanecía  en mi cabeza como si fuese una gran verdad. Leía  y pensaba.... Leía y pensaba Saber más cosas me hacia ser más comprensiva y dar respuestas a los porqués .De lo que no me daba cuenta  es que con saber no es suficiente y hay que hacer o decidir...,pasar a la acción.

OTRA SESIÓN

El Dr. G arregla los tres objetos de la mesa y pone el paquete de pañuelos en el centro al lado de la escultura y del pisapapeles. Sabe que N es puntual. Siente pereza y le gustarías ver otra cara, sin ojos rojos y voz entrecortada. Se le ocurre una forma de empezar: -Infidelidad y tu definición. ¿Cuál es? Sabe que ella contestará que es romper un acuerdo entre los dos. Le viene a la cabeza aquel congreso, la habitación del hotel, el enjabonarse mutuamente, las caricias sin un propósito, como se envolvieron en la toalla y como amasaron cada centímetro de piel, no recordaba su cara, pero si tenía presente la imagen que le devolvía ella. Se sintió, más capaz, su cuerpo y su miembro crecieron a la vez. Al pensar en esto sonrió y su atención volvió a N. Recordó que ella le describía como su pareja buscaba la novedad sexual.-Nosotros hablamos de todo, siempre estoy disponible. Lo conozco tanto, sé que la última vez se enrolló en el piso de la playa, seguro que era con la nueva depe...

PÍLDORAS TERAPÉUTICAS

Una de las preguntas que siempre hago en las primeras sesiones es que recuerdan del terapeuta anterior y siempre me ha sorprendido la importancia de sentirse escuchados como algo que sana y da voz a la propia historia. Parar y así aprender a escuchar sin más, controlando nuestras intervenciones y conectando con nuestros sentimientos. También ayuda no solo ponernos en el lugar del otro-a, sino tratar de experimentar y dejarse llevar. Una atención total nos va a permitir comprender y lidiar con nuestras emociones y esto es sanativo para la persona que tenemos enfrente. La comunicación no verbal, nos lleva adoptar gestos del otro-a y así se sentirá más cerca.

PÍLDORAS TERAPÉUTICAS

El hombre en busca de sentido es un libro escrito por el psiquiatra austriaco Viktor Emil Frankl,publicado en Alemania en 1946. El Dr. Frankl, psiquiatra y escritor, solía preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos, más o menos importantes: "¿Por qué no se suicida usted?" Y muchas veces, de las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizás, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido. Sartre, lo mismo que Viktor E. Frankl retrataba personas que descubren algo por lo que vivir y algo con lo que vivir. Cada un@ tiene que buscar sus propios significados e intentar llegar a ellos. Muchas veces he pensado porque ese pasado tan horrible de Viktor E. Frankl no le aplasto, no se quedo varado,no se escindió como victima,no se devaluó,no se mutiló. Eso sí escribió un libro precioso,donde esas experiencias...