
Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos :Alfonsina Storni
Salimos a tomar algo después del seminario. Al volver del servicio, me apoyé levemente en sus hombros.
_ ¿ La conozco ?.
Supongo que era su manera irónica de mantener ese espacio de seguridad. Le miré fijamente y moví los hombros en un gesto de : ¡ qué rarito eres!. Le intrigó o le gusto Y como se dice hay empezó todo.
- Me tocas cuando yo lo digo. Se expresaba con un acento dulce y viril. La voz
iba por un lado y su cuerpo afianzaba posiciones haciéndose dueño del espacio. No hacía falta el consabido: listos, preparados, ya..,etc
Porque en es momento el mundo se paraba, el sonido de los coches se dejaba de oír, las hojas de los árboles quedaban suspendidas en el aire.
Constituíamos un grupo variado: Alumnas, dos psiquiatras, algunos psicólogos y pocos más. La conversación fluía calentada por el alcohol. El Sr. Don en una táctica casi de guerrillas, invadía con su pie, su pierna se apoyaba en la mía como si lo tuviera que llevar, eso no le impedía ser el centro del grupo, mientras yo permanecía muy callada.
Se fueron despidiendo y nos quedamos en aquel rincón, sus manos amasaban, aplastaban. Nuestras bocas chocaban buscando desenfrenadamente perderse en el otro. Salimos a la calle, el cabello revuelto, la erección enarbolada parecía saludar a los escasos madrugadores, mi vestido parecía una servilleta desechable. Su pelo escaso se alborotaba hacía los lados, mis medías en el bolsillo del abrigo, los ojos un poco ahumados, sucios los míos y miopes los de él.¿ Nos vamos a algún sitio ?. Lo decíamos con la boca pequeña, el Sr. Deseo corría y se alejaba, tapándose con los faldones de su camisa, como una especie de vampiro que teme la claridad del día.
Cada uno- una, volvimos a nuestra casa.
Ha pasado un año . ¿ Es mucho?. ¿ Es poco ?. No lo sé. Me he sentado en las filas de delante. Veo sus manos, los dedos achatados, el vello pelirrojo y así casi sin querer, soy consciente de la indolencia de mi cuerpo, del tejido del vestido, soy etérea, mi rigidez se disuelve, los recuerdos hacen que vuelva a sentirme masajeada, explorada, triturada, besada, es una vuelta a la vida
Le tendí el libro para que me lo firmase. Se me quedo mirando y volvió a repetir :
“¿ La conozco ?
Querida Clara: Te has apoderado completamente de mi atención, nos dejas un tiempo con las ganas pero luego publicas estas entradas grandilocuentes, donde permanentemente me encuentro entre medio de tus líneas.
ResponderEliminarFelicitaciones realmente
es un deleite leerla
Beso Esmeralda
MAGNÍFICO.
ResponderEliminarAPLAUSOS.
Pero qué maravilla querida !
Se ponés los pelos de punta con ésto.
Relato brillante, me quema el teclado, che.
Me quema...
Un abrazo enorme, muñeca.
Donde dice SE, quise decir ME...
ResponderEliminarCaray Clara, la espera ha valido la pena, todo un señor relato cargado de tensión.
ResponderEliminarGracias por estas entradas.
Un beso
Vaya, gran relato. Me ha gustado mucho.
ResponderEliminarUn beso.
Clara, la primera vez que entro, me gusta, es más.. me atrae la idea del deseo casual, del sexo sin pensar mucho, es díficil sostener el deseo sexual si antes no se ha aprendido a sostener el propio desamparo, la propia vulnerabiliad... y una vez que una soporta sus límites !qué bueno soportar sus deseos y los de la persona que se los despierta! el encuentro piel con piel, la pelea cuerpo a cuerpo donde manda la excitación, el olor, los susurros al oído y las palabras dichas a medias, tan cerquita que sólo las puede oír a quien van dirigidas.
ResponderEliminarme inspiró el relato... continúa asi
La Rubiamorena RRRMM
Clara tu post fue publicado en mi blog,a quedado muy lindo,gracias, abrazos de luz desde israel.
ResponderEliminarEsmeralda,es un gusto, que estes ahí...;Tus palabras son pura poesía. Besitos...Siempre miro tú foto y la mía que nos pasó por la cabeza a las dos... Enseñamos una parte de la mirada.
ResponderEliminar-Sil,me quema el teclado. Muy bueno¡.Un comentario diferente me hace mi hermana. ¿ Me puedes explicar lo que te pasa últimamente?...;por supuesto no contesto.Cara guapa,besos mil
ResponderEliminarNikkita,soy una vaga¡,no sé como lo haces,soy especialista en enredarme y dispersa en lo de escribir. Un abrazo fuerte
ResponderEliminarJuanjo,me encanta qué te guste y sobre todo que pases por aquí. Muchos Besos
ResponderEliminarAnonimo-a,rubia-morena:
ResponderEliminarHacerse cargo de la propía vulnerabilidad. A partir de ahí podemos aceptarnos.Eso sí que es una buena historía. Gracias, por venir...
Helen: eres generosa y a través de este pequeño foro te vuelvo a dar las gracias.
ResponderEliminarUn abrazo con mucho afecto...desde Castilla la Mancha
algunas veces es mejor dejarse en casa todos los recuerdos...o no?
ResponderEliminarbs
Hola otra vez Clara. Vengo a pedirte que pases por mi sitio cuando puedas a leer algo que quiero decirte: http://holocaustoenespanol.blogspot.com/2009/11/un-regalo-de-katy.html.
ResponderEliminarUn beso
Suele pasar.
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