Mientras que se ama no se piensa en el deseo, solo se vive. La pasión es nuestra y nadie nos la puede arrancar...el móvil parpadeaba y ella leía el mensaje, susurraba y movía los labios,las palabras se transmutaban en reales y se convertían en caricias. Ponía la webcam en la estantería ,pasaba antes por el baño se rociaba de aceite era su momento sagrado, se ungía con el perfume ,se cepillaba el pelo, hacía contorsiones, se agachaba a recoger ese jabón imaginario, mientras se contemplaba de cuerpo entero...Después muy despacio se encaminaba a su rincón preferido, tenía cuidado que “los otros” estuvieran durmiendo al decir los otros, sonrió ,se acordó de la película, era un pensamiento tonto, porque hacía muchos días que exorcizaba a su miedo, primero lo domesticó, se acordó de lo que le decían de pequeña.: “Dibuja tu miedo, enciérralo en una caja y aprende a domar al monstruo”.
Ya en la habitación, preparó la colcha, el conjunto blanco que le hacía parecer más morena. El tic-tac del reloj se acompasaba con su corazón…Puso el pestillo y encendió el ordenador. Antes volvió a leer aquel párrafo de Henry Miller”: Ayer pensé en ti, en cómo ciñes las piernas en torno a mí, de pie, en cómo se tambalea la habitación, en cómo caigo sobre ti en la oscuridad sin saber nada. Y me estremecí y gemí de placer”. Hoy no escribiré sobre suspiros, ni sobre mujeres que pierden el resuello. Hablemos de mensajes, se ha encendido la lucecita y yo ya no tenía pensamientos para otra cosa.: "Añoro tu cuerpo, el cómo encaja en el mío como si fueran dos piezas de lego...paso los labios por tu espalda y quiero verte ya..."
La reunión de los jueves seguía con la rutina de siempre,intenté borrar la sonrisa bobalicona y terminar muy pronto. Escribía deprisa en un intento de deslumbrar al otro. Y seguí tecleando como una posesa para que las palabras no se detuviesen y siguiesen llegando.
Mark Ryden Intemperie...no lleva acento y encima sin él....es una palabra bonita y con un regusto triste. Respiro y controlo mi presente. Atada a lugares ,hábitos ,personas y cosas. Tuve otros decorados, otras respiraciones ,otros suspiros, pero ya no me acuerdo ,solo creo en lo que veo porque forma parte de mí . Su cuerpo se funde con el mío Y sé si sus riñones tienen frío. Si su espalda grita Si sus piernas tiemblan Si habla alto Si tiene ansiedad Si esta contento Si siente deseo Si necesita caricias Si, sólo es jugar Si, anhela distancia Si quiere otras manos Pero:¿ Dónde estamos, cuándo estamos dormidos? Siempre me preparas el desayuno y silbas. Mientras yo aún a esas horas ,no poseo el don de la palabra ,ves esa expresión ceñuda ,que nadie ve, fronteriza entre la vigilia y el sueño. Mi cuerpo desperezándose ,el cabello de punta, los ojos velados y obstinados ;.y los pensamientos sombríos. Pero: ¿Dónde estamos cuando estamos dormidos? Ayer M. estuvo hasta tarde tecleando, los dedo...

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