Es un lujo contar con un cuarto propio. Mi deseo es que sea un lugar de encuentro, que sirva para pararme ,descansar, reflexionar ,compartir lecturas, sueños, fantasías, escribir con más disciplina y aprender cosas nuevas.

martes, 11 de enero de 2011

UNA POETA QUE QUERÍA SER LOCA



Alejandra le gustaba recordar una escena de la niñez, vivían en Avellaneda ,en una casa amarilla con un mirador que daba a una angosta placita. Muchas veces, se veía a si misma asomada a la ventana enfrente veía a la misma mujer de largos cabellos, con un camisón de color indefinido y unos ojos viajeros que parecían no detenerse en ninguna parte.
_ ¿Qué haces mirando niña?,le decía su madre, mientras hablaba con la tata en susurros. Esta loca y es peligrosa. Apuntó, la palabra, aunque solo tenía cinco años y desde ese momento su dedicación fue estar en la ventana, observar si llevaba el mismo camisón ,si se balanceaba o parecía canturrear...,Un día le hizo señas y se levantó las faldas tenías unos muslos muy blancos y un pelo rojizo, que era como una llama de fuego y que le daba miedo.
Un día a finales de Enero se oía una algarabía en la calle, su madre la echo de la cocina y se olvidó del mirador ,que era su nave espacial ,donde no sólo viajaba también mantenía una comunicación propia con la loca de enfrente. Sintió que el corazón le latía casi no podía respirar ,aún así con mucho miedo se asomo. La vio en el suelo ,el camisón por la cintura, en los hombros sobresalían dos alas blancas como de lana cardada, la boca entreabierta, los labios pintados...; Se puso muy contenta por su amiga. Aunque los adultos repetían: ¡Mira que querer volar con un echarpe!. ¡Pobre marido!.¡Pobre Dorita! .

Pasaron muchos años hasta que salieran aquellos versos.

Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe


La niña que miraba la plaza desde el mirador aquel día descubrió la poesía.

A.Pizarnik,declaró:

Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En ese sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.
Reinventar la lengua para poder decirse.



Cada uno se cuenta un cuento diferente de lo que es su vida, escogemos ,lo que nos ha marcado ,entristecido,emocionado,etc. Y de muchas escenas vividas seleccionamos algunas como importantes, desechamos otras para reinventarnos y explicarnos..Me encantó una información sobre Alejandra, podía pasar horas o días buscando una palabra que pudiera expresar lo que sentía. Fue una trabajo arduo y laborioso. Quizás por eso su obra literaria vuelve a renacer y nos parece siempre nueva.
Hay un cuento que Alejandra Pizarnik leyó muchas veces. Alicia en el País de las Maravillas de Carroll. En homenaje a este autor, escribió: "El hombre del antifaz azul”. Este exclamaba como el conejo ,la misma frase.-Voy a llegar tarde, pero sacaba una pistola en vez de un reloj. Alicia caía por el túnel lentamente sin violencia y se iba despidiendo de juguetes de la niñez. También de una salamandra, un niña llorando a su propio retrato, una lámpara para no alumbrar, una jaula disfrazada de pájaro. A. Comenzaba a sentir sueño; mientras seguía cayendo se escucho preguntar:>-¿Y qué pasa si un no se muere? ¿Y que muere si un no se pasa?.


Alejandra Pizarnik (1936-1972) había nombrado la muerte de una y mil formas. Su suicidio alimenta el mito trágico de la poeta-maldita-. Que se quita de en medio, no faltan aderezos :Desamor, locura, drogas, etc. Pero ese halo romántico, novelesco o terrible, no debe tapar lo más obvio ,esas palabras que nos ponen la carne de gallina, esas imágenes poéticas que son como cuadros que nos acompañan, todo ello nos lleva a la calidad de su poesía y a esa forma propia de verse y ser vista.

Ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada

12 comentarios:

  1. Estupendos versos.

    Ya te echaba de menos.

    Un saludo.

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  2. Qué interesante, Clara...
    No me gusta el trabajo de esta poetisa.
    Pero admito haber caído bajo el embrujo de sus versos envuelta en el halo de su lúgubre muerte.
    Hay una frase de ella que la define- a mi criterio- o al menos define su necesidad de llegar hasta el límite- (cosa que hizo, definitivamente)

    LA REBELIÓN CONSISTE EN MIRAR UNA ROSA HASTA PULVERIZARSE LOS OJOS.

    Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura.
    (YO lo hago todo el tiempo)

    gracias, ha sido un enorme placer pasar por aquí, COMO SIEMPRE


    ABRAZO, SEÑORA DE LETRAS

    SIL

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  3. Desagrradoras las palabras de Alejandra Pizarnik, tanto como su suicidio.

    NO todos los poetas están malditos, por suerte. la poesía es también el canto del corazón.

    Besos querida amiga.

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  4. Reparar la herida...
    Pues quizás si.
    Quizás no hago otra cosa que eso.

    Besos y gracias.

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  5. Cada cual tiene todo el derecho de elegir como morir con la condición que no cause la muerte de quien todavía no la elige.
    Los versos de los poetas suicidas son el candil que ilumina los bordes de los precipicios, con esto hay que reconocer definen los límites de la vida y los límites de la responsabilidad de cada uno. Tal como lo afirmaban los existencialistas, siempre hay una última opción para no soportar lo insoportable de la existencia...
    Un abrazo Clara con toda mi responsabilidad de existencia.

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  6. @ EL DINOSAURIO; Has empezado el año fuerte como debe ser....Besos y besos

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  7. @Miryan:
    Sé que compartimos muchos gustos...Filias y demás. ¿Cuándo vuelves?. Te echamos de menos.Asi que no tardes....No es lo mismo. Un abrazo grande.

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  8. @Sil:

    Reparar esa herida...creo que lo hacemos todos,cada uno con lo que mejor se le da. La frase que has puesto es pura dinamita.

    Un abrazo grande

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  9. @ TORO SALVAJE

    Creo que haces mucho más. Y para comprobarlo solo hay que asomarse a tu página. Besos.

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  10. "Siempre hay una última opción para no soportar lo insoportable de la existencia...". Si que creo en eso,es como lo de la escalera de incendios. Quizas los artistas perciban los bordes y límites con una sensibilidad determinada. Gracias¡¡¡, por estar ahi.
    Un abrazo

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  11. Me he puesto a pensar que un poeta puede ser un gran terapeuta dependiendo "de la medicina en letras que recete".

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  12. @David C

    La poesia la mejor terapia y los poetas verdaderos sanadores. Bs

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