Es un lujo contar con un cuarto propio. Mi deseo es que sea un lugar de encuentro, que sirva para pararme ,descansar, reflexionar ,compartir lecturas, sueños, fantasías, escribir con más disciplina y aprender cosas nuevas.

miércoles, 22 de julio de 2009

¿ Qué me pongo ?

Por las mañanas suelo ir muy deprisa, lo primero que pienso es la consabida frase: ¿Y, hoy qué ?,sé que no soy la única, millones de mujeres se visten para ir al trabajo, estar de vacaciones,o quedarse en casa. Las situaciones para las que se preparan son variables: un juicio, una reunión,vestirse para el enamorado, el amante, para las amigas, para si misma, para estar en la tienda, o para ir a recoger a los niños. Me siento en el vestidor doy las luces de arriba y miró las perchas de madera ordenadas de mayor a menor, también mantengo los conjuntos colgados por colores, así es más fácil ganar la partida al tiempo. No solamente pienso :Qué,( en ese momento cavilo como un político antes del mitin ). ¿ Quién ? ( este apartado es amplio y se relaciona con quién me va a ver ese día. ¿ Cómo? ( es algo más pragmático, el regalo soy yo y la ropa es el envoltorio, aquí entra toda la parte imaginativa, ese deseo de entrar y ser reconocida,admirada, o deseada). Dónde.( es esencial saber adaptarse a lo qué vas hacer, parece de sentido común , pero, no ).. Una vez realizado este proceso, para no cansar omito la ducha, el maquillaje o cómo elegir la ropa interior. Queda el último apartado y ya se sabe la mujeres somos emocionales, histéricas como le contaba Freud a Charcot, acordándome de este pimer señor, me dejo llevar por las sensaciones y retoco, quito o pongo: bisutería, pañuelo,bolso, o zapatos.
Una declaración de principios disfruto haciendo shopping, esto se traduce que me sirve de distracción, de gratificación, si estoy mal compro,( lo utilizo para sentirme bien conmigo misma), si soy muy desgraciada compro y si ya sube ese termómetro del animo compro.
“Yo consumo por tanto existo “.


En el tercer mundo millones de mujeres jóvenes parten del campo a la ciudad, donde trabajan en fábricas y viven en inmensos cinturones de miseria. Llegan con muchas ilusiones, contentas de haber dejado atrás la vida estancada del campo y la familia patriarcal. Quieren ser independientes y esperan poder mandarle una parte del salario a la familia. Si bien la vida es muy distinta, de repente se encuentran en otro terrible callejón sin salida. Seabrook escribe: "Una costurera de Yakarta me dijo que la ropa debería tener una etiqueta con su `cuota de dolor' para que se supiera cuántas lágrimas, cuánto sudor, se halla en cada puntada".

"Soy salvadoreña y tengo 18 años. Por más de un año, trabajé en la maquiladora Mandarin (de taiwaneses) en la Zona de Libre Comercio de San Marcos; cosíamos camisas para Gap, Eddie Bauer y J.C. Penney. De lunes a jueves, trabajábamos de las siete de la mañana hasta las nueve de la noche. Los viernes trabajábamos toda la noche hasta las cuatro de la madrugada; dormíamos en el piso; y el sábado empezábamos a las siete de la mañana y salíamos a las cinco de la tarde. Con todo y esas jornadas larguísimas, jamás cobré más de 750 colones ($43) al mes.
Hira y Mirim son costureras; trabajan en Duta Busana, una compañía que hasta hace poco trabajaba para Levi Strauss. Tras un conflicto laboral, denunciaron los siguientes hechos a la prensa: las costureras de Duta Busana pidieron un día de descanso al mes (cuando están menstruando), conforme a la ley laboral de Indonesia. Los patrones respondieron que tendrían que reportarse, quitarse la ropa interior y enseñarla al gerente como "prueba". Hira dice que tal trato degradante es completamente normal: "Los insultos son el pan de cada día. El patrón se enoja; nos dice perra, cerda, puta; y se supone que lo debemos aceptar con calma, sin contestar".
Pongamos un ejemplo: un pantalón con etiqueta europea suele seguir un proceso como éste.
· Se hila en Turquía
· Se teje en Singapur
· La tela se estampa en Francia, con tintes fabricados en Polonia y Chile
· El algodón es de la India
· Se cose en Guatemala para una empresa de Corea del Sur
· La empresa surcoreana produce para una transnacional de vaqueros inglesa
· De Inglaterra llegan aquí
Un largo camino, ¿verdad?.

Estos datos se pueden encontrar en La Neta del Obrero Revolucionario en:
http://rwor.org


Un largo camino, ¿verdad?.
Reflexiones para vacaciones, comparemos a la mujer del vestidor con las mujeres costureras.

7 comentarios:

  1. Excelente post... lo que ocurre es que en mi opinión y tal y como esta organizada la producción económica global, jamás repercutirá el precio que se pagan por las prendas de vestir en el primer mundo en beneficio de las costureras del tercero. Entre otras cosas, porque, nuestros dirigentes consideran que es necesario que la gente muera de hambre en el Tercer Mundo para que los que aquí estan en la mayor de las miserias aun puedan disfrutar de un poco de mantequilla faciliada por la beneficiencia y así se pueda mantener la necesaria paz social. Por otra parte realmente dudo de que la mayoría de los ciudadanos de este primer mundo que claman por la justicia y se movilizan en diversas ONGs deseen privarse de algunas coodidades en beneficio de la ecología y de una justicia social global.

    No obstante, supongo que es imprescindible protestar contra el estado de cosas que permiten las injusticias, pero también es imprescindible poner de manifiesto las contradicciones de nuestras sociedades y clamar por la coherencia.

    Enhorabuena por este post.

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  2. Excelente y aleccionador artículo mi estimada amiga, muchas gracias por compartirlo. Una visión que ciertamente pocos tomamos en cuenta, ni tan siquiera para valorar mas cuanto poseemos. Así como en vestidos en muchos otros aspectos. Un abrazo venezolano.

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  3. Nelson,Gracias por seguirme. te leo mucho, tú blog es muy interesante. Felicidades. Un abrazo.

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  4. Sos muy original Clara, igual que tu sitio.
    Me ha encantado.
    Te enlazo.
    No te habia descubieto, hasta ahora !!!!!!!!!!!
    Un beso desde Argentina

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  5. El relato no sólo es aberrante, transmite de manera sensible el padecer de estas mujeres. Testimonio tremendo, Clara, el que aquí traes.

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  6. Gracias¡ Sil,yo tbn te sigo y tus epitafios resucitan a cualquiera.
    bss

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  7. Rudy,el padecer se hace más grande con los datos,eso me decía una trabajadora filipina,la información nos acerca a la verdad,pero no nos saca de la explotación. Un abrazo

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