Es un lujo contar con un cuarto propio. Mi deseo es que sea un lugar de encuentro, que sirva para pararme ,descansar, reflexionar ,compartir lecturas, sueños, fantasías, escribir con más disciplina y aprender cosas nuevas.

domingo, 14 de febrero de 2010

AHÍ TE QUEDAS.....





RUPTURAS


María consultó el reloj por enésima vez y echó de menos el tener que hacer algo más que mover aquel cuadro o enderezar el mantel. Siempre quiso experimentar lo que debería estar sintiendo en estos momentos. De este año no pasa: me caso. Veía pasar las celebraciones, las bodas de las amigas, siempre haciendo las mismas estúpidas bromas. Ya veras como al final vas a tener suerte y encuentras a alguien. Eso lo decía su madre, que su experiencia con los hombres duró un año. Se acordó de la foto de su padre vestido de militar y de su madre oronda y de negro. Lo breve si breve dos veces bueno, es echo a reír ante el estúpido pensamiento.
Lo suyo con los hombres siempre fue como un tango. Entre sus amigas siempre tuvo fama de la más graciosa y de la más buena. Estaba hasta el coño... de ser la más, cuando su cuerpo adquiría rotundidad y curvas, lo que se llevaba en la facultad eran chicas rectilíneas. Siempre le gustaron los hombres golferas, se preocupaba de su bienestar físico de una forma tan obsesiva, qué después de la tercera vez la dejaban de llamar. Sin embargo, con Manolo todo había ido muy deprisa. Cuando le comentó. - Yo quiero casarme y tener hijos, no se asustó. Ahora le esperaba.
-¿Sabes ayer estuve viendo los muebles de la entrada?
_ Sí mejor, los miras tú. Dijo él.
_Pero me gusta que me acompañes.
-No empieces, con el rollo de me siento sola. - Pues: ¡ sal!, haz algo. Al decirlo movía los brazos como las aspas de un molino y María sentía como se moría un poco.
Lo probó todo, la ropa interior negra, lo juguetes alineados en el baño, ahora los tenía en un maletín de color rosa como de la Señorita Pepís, el ver los partidos con él, aullar como una posesa en los momentos culminantes del orgasmo, el pasear con la hermana de él en aquella ciudad triste y lluviosa.
Volvió a encender la tele, cogiendo el mando con fuerza, tuvo la ilusión de que controlaba algo, por lo menos, lo que quería ver: Ahora me salto el anuncio, ahora me sumerjo en la película. El protagonista metía las llaves en la cerradura y ella estaba allí, sin mediar palabra, sé levantaba y le daba dos bofetadas.- Ya sabes, María. Los hombres cambian, piensa en mí y en Raúl. Y a ti se te ve muy bien. Le decía Celia. Como iba a decirle, no sabes nada y creo que estoy harta de mi estrenado marido.
Volvió hacer zapping y supo que no le daría ninguna bofetada, volvió a presionar en otro canal, el programa se llamaba" confesiones ", lo había visto alguna vez, salía un Sr. bajito que en la penumbra confesaba. " Desde pequeño me iba a los colegios. Cuando las niñas se asustaban, yo me la meneaba y me sentía feliz". Aquel tipo salió de la penumbra y el presentador le felicitaba calurosamente y la gente del público aplaudía. Manolo entró por la puerta, su semblante indicaba que estaba fastidiado. - Otra vez viendo bobadas.
- Te he preparado la cena. ¿Cómo ha ido el trabajo? - ¿Cómo quieres que vaya?
Después de tomar el café descafeinado, puso música y el se desperezó.
_ Me ha llamado mi madre se siente muy sola. Casi me muero de risa: ¿Aún sigue Manolo en las reuniones de comilones anónimos?
- ¡Qué simpática! es tu madre. No sabe lo que es aguantar cada día tus gimoteos. Manolo, ¿salimos? Claro, que prefiero estar con mis amigos. Javi, me dice siempre lo mismo." Te comerán el coco , a las tías les encanta emprender la aventura de cambiar al hombre, y tú sé que dejaras de venir ala sociedad gastronómica en breve, te lo digo yo, que vivir lo que se dice vivir no mucho, pero jipiar, lo he visto todo ".
María escucho sin protestar las palabras de Manolo y como en una película, fue viendo el último coche que casi le había pagado, la ropa cara colocada en los armarios, la luna de miel arrastrándolo por Barajas. - Es que cuando bebe, se cuece como un piojo y el mal cuerpo le dura días y días. Le dijo a su mejor amiga.
La decoración de la casa y amoldarse a la ciudad fue un trabajo que duro unos meses. Lo peor fue el nada que hacer, recordó una frase que siempre le gustó. Estar preparada para mi hombre, cuando se la decía se sentía como una especie de sacerdotisa, oliendo a perfume y esperando a su amo, con la mente abierta, el cuerpo cálido y la vagina preparada. Pensando en todo esto, siguió haciendo zapping, mientras se escuchaban los ronquidos de Manolo que el silencio parecía amplificarlos. En la tele se veía a un hombre con barba y mirada penetrante, que miraba desde un rincón como una mujer dormía. Cambio rápido justo a tiempo del anuncio: "Y tú eres mi hombre y yo tu mujer...” Fue como si en ese momento se diese cuenta, de su poder, con el mando entre los dedos cambiaba rápidamente situaciones y se creaba su propio espacio.
En el dormitorio las ropas de Manolo estaban esparcidas, al cogerlas maquinalmente, vió el pañuelo manchado de pintalabios y sintió como la bola se hacia grande y la rabia la dejaba paralizada, volvió al sillón y cambio rápido. SE quedó mirando el anuncio de todas las Navidades: Vuelve a casa vuelve. Y casi sin darse cuenta se encaminó a la puerta, cogió la gabardina, el bolso y el paraguas. Dando un portazo, escuchó los ronquidos y sonrió.

martes, 2 de febrero de 2010

EL POR QUÉ DE LEER







Podría vivir sin escribir, pero nunca sin leer.

Y eso que al principio no me gustaba tanto, mi hermana fue mi iniciadora, como era tan vaga, ella practicaba eso de dejarme las historias a la mitad y le funciono; copio las estrategias de Sherezade, así que no me quedaba más remedio que buscar el cuento de Andersen, Perrault , o averiguar dónde se habían perdido los cinco esta vez.

También influyó que se puso de moda aquello tan manido : todo está en los libros. No podía competir con ella, sino sabia como se hacia la tinta invisible o quien había sido Landrú y en esas infancia lo más cerca de ser una tonta integral era eso, no saber o ignorar...

Aun, ahora pienso que cualquier reto, hasta seguir unas instrucciones de la lavadora, sí están escritas, puedo hacerlo. No importa si se trata de plantar café o el dominio de las setas, solo necesito repasar los pasos.

¿ Donde leer?

Lo intente en todos los sitios, con más o menos éxito. Era capaz de leer en el metro y sincronizarme como el perro de Paulov y un poco antes de la parada apartaba la vista del libro. Eso me llevo a tener un superpoder cual supermana, no importaba el alboroto, lo incomodo o lo raro, yo leía...

Leer en la cama, el reino propio, único,las sábanas, los cojines preferidos y la sensación de todo para ti. Sin interrupciones. Colett, comenta que todas las lecturas prohibidas fueron en ese espacio de su dormitorio. Para mí no era necesario lo de prohibidas, pero si lecturas, sí fantasear,quedarme a solas y realizar el viaje astral propio.

Estuve en la infancia en un colegio, qué lo único salvable era la profesora de literatura, era un internado gris, estricto y cruel. Lo único que me ayudaba a salir de allí era leer. Harta de mis excentricidades, me dio permiso para leer lo que quisiera en su clase, ya que no atendía mucho, otras cosas las he olvidado, pero este recuerdo me encanta, con los años lo embellezco un poco más, pero fue así.

Las bibliotecas me gustan,a veces saco libros solo por ir de vez en cuando. Pienso que la biblioteca propia de cada uno, es pura anarquía, los libros nos delatan, se puede saber quien soy, por mis libros. Otra cosa divertida, es como pasamos de unos a otros, las influencias, las filias, las manías, el por qué nos gusta un determinado libro, seguro que tampoco confesaríamos algo que nos gusta y su origen casi enterrado. A veces, se puede disimular con lecturas: solo son para la playa, el avión, las vacaciones,etc. Pero, incluso en esas lecturas, hay mucho de cada una-o


Algunas manías, creo que son compartidas, otras son muy propias. Tengo amigos a los que le gusta, determinadas ediciones, qué odian las de bolsillo, que nunca subrayan un libro, ni le hacen el pliegue típico en la página.

Dentro de todas las cuestiones, quizás la principal es: leer o no leer.

Leo porque me gustan las palabras, los juegos, las piruetas, los significados que de pronto aparecen como algo místico. Por fin¡ lo entiendo.
Me gusta leer: porque imagino, porque siento y porque me ayuda a vivir. Los libros trazan un principio, un nudo y un desenlace, que muchas veces, yo sigo, a mi manera. Haciendo que los personajes vivan y piensen, cómo yo he elegido.
Soy una maga, abro mundos y los conozco. Me faltan tantas cosas por saber, qué tengo que seleccionar un poco más, antes de que llegue cualquier fatalidad biográfica.
Hay frases que son verdaderos estereotipos. Solo se vive una vez. Con los libros puedo ser yo misma y muchas otras.Vivir de una manera vicaria o por lo menos prestada.
Supone un gran alivio saber, que lo que nos pasa ,alguien lo ha sentido y lo ha plasmado
Soy mutante: no solo aprendo, sino que puedo ponerme en el lugar de...;apreciar otros puntos de vista.

Soy lo que leo, al mismo tiempo que leo lo que soy. ( parece grandilocuente, pero es casi verdad).Aprendo a escuchar y me comprendo mejor.

Los libros nos hacen a todas-os autores de nuestra propia vida, nos permiten reconstruir nuestra biografía. _ Mira, me lo voy a contar de otra manera....Reconstruir la propia vida.


Leemos con nuestros sentidos, nuestros ojos, nuestras manos, los oídos, el tacto, lo olfativo. Pero, lo más de lo más. Incorporamos nuestra percepción, nuestros sueños, nuestras fantasías...
Puedo ser glotona, acelerada o ir muy despacio.

Nunca olvidaremos el deseo físico e intelectual.-Por favor¡que no se acabe nunca....

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Jorge Luis Borges.

“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”. Jorge Luis Borges.

Lee y conducirás, no leas y serás conducido”. Santa Teresa de Jesús.


“En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”. Jackes Benigne Bossu